Monday, July 02, 2007

ROCKY HA MUERTO

Rocky es mi gato. O mejor dicho, era. Esta mañana ha salido de casa con mi padre. Como todas las mañanas, le ha acompañado al coche a despedirle cuando se iba a trabajar. Tres horas más tarde, nuestro vecino lo encontraba muerto debajo de su coche. Alguien lo ha envenenado. Estoy rota de dolor y llena de incomprensión. Quiero darle las gracias por estos años. Hace unos cinco o seis años, llegué a la casa de mi novio de ese momento, y me encontré con tres pelotitas de pelo. Cuando ví la pelotita naranja dije: "Si es macho me lo quedo". Apenas tenía una hora de vida cuando le elegí. Un mes más tarde, lo introduje a escondidas en casa, y al primer vistazo se ganó el corazón de todo el mundo. Ahora que mis hermanos están fuera de casa, Rocky hacía una compañía tremenda a mis padres. Mi madre ha llamado al ayuntamiento, y parece que está habiendo casos de envenenamiento en la zona, se lo han llevado para hacerle una autopsia. Pobrecito, era tan amoroso, es increíble lo que se puede querer a un bicho.

5 comments:

Faerie said...

Ay, dios, Karen, no sabes cuánto lo siento... qué horror, es increíble lo que se puede llegar a querer un animalito y lo personitas que pueden llegar a ser... especialmente los gatines, en mi opinión... Lo siento, lo siento muchísimo....

Carlos Atanes said...

Karen, no tengo palabras. Un individuo que envenena al gato del vecino merece la muerte. Digo esto ahora, encendido, porque lo que cuentas me pone de una mala hostia que si lo tuviera delante lo partiría en dos. Pero mañana lo volveré a decir. Y pasado mañana y el otro. Ojalá ese o esa hijo o hija de la gran puta tenga una muerte lenta y dolorosa.

Faerie said...

...yo te ayudo, Carlos...

Anonymous said...

Karen Things, lo siento muchísimo, de verdad. No puedo imaginarme cómo estaría yo si le ocurriese eso a alguna de mis dos bolas de pelo. ¡cómo puede haber gentuza de esa calaña andando tranquilamente por ahí! qué vergüenza. Mucho ánimo. besos. martaté.

Aixa Bonilla said...

La muerte forma parte de la vida, pero, en cambio, el asesinato no.

Ese tremendo cabrón que se ha cargado a tu gato se merece lo peor.

Aún así, es mejor superarlo, poco a poco. Yo desde este cibermundo, te mando mi apoyo.